Soy Ana, fundadora de Milvus. Empecé esta agencia en Jordania, porque me cansé de ver viajes vendidos como paquetes en oferta: dos noches aquí, una excursión allá, un autobús con cuarenta desconocidos. Los mejores viajes de mi vida no nacieron de un catálogo, nacieron de una conversación —y eso es exactamente lo que quería ofrecer.
Trabajo de forma directa, sin intermediarios ni call centers. Cada itinerario lo armamos juntos, paso a paso, ajustando ritmo, presupuesto e intereses. Tengo relación personal con guías y proveedores en muchísimos destinos: gente real a la que llamo por su nombre cuando algo cambia a mitad de viaje. Si llueve en Capadocia, levanto el teléfono. Si necesitas cambiar de hotel en Petra, lo cambiamos. Todo lo que recomiendo, lo conozco y lo he probado.
Si tienes una idea de viaje —aunque sea vaga, aunque solo sea una fecha y un destino— escríbeme. No hay formularios eternos ni bots de por medio: yo leo cada mensaje y respondo personalmente, normalmente el mismo día. Cuéntame qué te ilusiona y vemos cómo darle forma.
— Ana